jueves, 3 de julio de 2014

EL ESTREÑIMIENTO Y REMEDIOS NATURALES

El estreñimiento es un retraso del vaciado 
intestinal, con pocas heces y duras, debido
a un enlentecimiento del tránsito intestinal
(peristaltismo intestinal).

Se caracteriza por la presencia de 
flatulencia (gases) y, en determinados
casos, dolor abdominal. El estreñimiento
es una incapacidad puntual para evacuar 
el contenido intestinal tras 10 minutos 
de esfuerzo, o la ausencia de deposiciones
durante 3 días o más.

Tipos de estreñimiento.


Existen principalmente 3 tipos de estreñimiento:

Estreñimiento agudo: de aparición repentina, 
ocasionado por algún cambio reciente (un nuevo
 tratamiento médico, problemas de estrés, embarazo,...)
, y que finaliza al solucionar el agente causal. 
No suele precisar tratamiento porque desaparece una 
vez controlado el agente causal, sin recaídas 
posteriores. Es el tipo más frecuente de estreñimiento
 en la población infantil.

Estreñimiento crónico: origen definido y lejano 
en el tiempo, con recaídas frecuentes. Suele ser 
habitual en adultos y ancianos.

Estreñimiento idiopático: origen desconocido 
y tratamiento poco determinado, con eficacia 
comprometida.

Las causas del estreñimiento son muy variadas,

 por lo que esta afección precisa el seguimiento de
 un profesional sanitario para determinar el 
tratamiento más adecuado en cada caso concreto, y
 evitar un empeoramiento de la enfermedad, o la 
aparición de efectos secundarios por mal uso del 
tratamiento.

Las principales causas son:
1.-Estilo de vida inadecuado, caracterizado por:
2.- Estrés.
3.-Dieta pobre en fibra y líquidos; especialmente agua, pues las bebidas con gas o cafeína (café, té...) pueden provocar alteraciones del tránsito intestinal.
4.- Poco o ningún ejercicio físico. No es necesario 
realizar un ejercicio intenso y prolongado para 
prevenir el estreñimiento, basta con 20-30 minutos 
de paseo a ritmo normal para favorecer unos adecuados
 hábitos intestinales.
5.-Presencia de ciertas afecciones relacionadas con el 
intestino como: engrosamiento de la pared intestinal, 
inflamación, presencia tumoral, síndrome de intestino 
irritable... Si el estreñimiento es debido a alguna de
 estas causas, no se debe iniciar ningún tratamiento
 sin consultar con un médico, pues el uso de laxantes
 naturales o medicamentos podría enmascarar la
 enfermedad y agravarla.
6.- Hipotiroidismo o diabetes. En estos casos, 
el estreñimiento aparece como un síntoma de estas 
enfermedades que no están directamente relacionadas 
con el intestino, o bien se manifiesta como efecto 
secundario de algún medicamento. Es conveniente 
acudir al especialista que esté realizando el 
seguimiento de la diabetes o hipotiroidismo, para que
 estudie y valore el problema.
7.- Embarazo.
8.-Senectud.
9.- Uso de ciertos medicamentos.

TRATAMIENTO NO FARMACOLÓGICO

En el caso de que el estreñimiento venga determinado 
por estilos de vida inadecuados, antes de iniciar
 cualquier tratamiento farmacológico, es recomendable
 adoptar una serie de medidas (no farmacológicas) 
encaminadas a solucionar el problema de estreñimiento
 y prevenir futuros episodios, como son:

a) Controlar el estrés: diariamente se producen 

situaciones en el trabajo, la casa, las relaciones
familiares y sociales... en las que resulta difícil 
controlar el nivel de estrés, pero se pueden introducir
pequeños cambios en la vida cotidiana para facilitar la 
labor del intestino. Es muy importante establecer unos 
horarios regulares de comidas, dormir lo suficiente, y
 distribuir el tiempo disponible para, en la medida de lo
 posible, evitar las prisas y los agobios al llevar a cabo
 las tareas diarias.

b) Aumentar el consumo de líquidos: lo recomendable
sería consumir al menos dos litros de agua al día 
(ocho vasos), aunque se puede sustituir una pequeña 
cantidad de agua por otros líquidos como zumos 
naturales de naranja o jugo de manzana (son buenos 
laxantes), etcétera, sin olvidar que el agua es la única
 bebida que no aporta calorías. Es importante evitar o,
 al menos, reducir, el consumo de bebidas con gas, 
refrescos, café, té y bebidas con alcohol.

c) Realizar ejercicio suave a diario: establecer una 
rutina diaria de 20-30 minutos de paseo a un ritmo
 normal puede lograr una mejoría del estreñimiento.

d) Seguir unos buenos hábitos regulares de 
vaciado intestinal: el intestino, al igual que otros
 órganos del cuerpo, puede y debe ser acostumbrado
 a determinados hábitos. No se deben reprimir las 
ganas de acudir al baño, y es conveniente acostumbrarse
 a defecar más o menos a la misma hora. 
Para conseguir este objetivo, al principio será preciso
 ir al baño sin ganas pero, progresivamente, 
el intestino adquirirá el hábito de trabajar a esa hora.


d) Aumentar la ingesta de fibra: está demostrado que
 un escaso aporte de fibra en la dieta diaria es una de
 las principales causas de estreñimiento en un alto 
porcentaje de la población. La fibra está presente en 
la composición de muchos alimentos, y sus efectos 
principales son:

e) Mantiene niveles normales y saludables de 
colesterol y triglicéridos, reduciendo los niveles
 sanguíneos de triglicéridos, colesterol y LDL-colesterol
 (relacionados directamente con el riesgo 
cardiovascular y, consecuentemente, perjudiciales), y
 mejora los niveles de HDL-colesterol (relacionado 
inversamente con el riesgo cardiovascular).

f) Contribuye a la moderación de los niveles de glucosa.

g) Ayuda a mantener la regularidad del ritmo intestinal.

h) Produce un aumento de la frecuencia y volumen 
fecal.

i) Previene la atrofia de la mucosa intestinal.

j) Facilita el aumento de Bifidobacterium
(Efecto pre-biótico positivo).

k) Previene la acumulación de grasas.

l) No origina problemas relacionados con el exceso 
de gas intestinal: la fermentación lenta no produce 
flatulencias.


Estreñimiento 




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